E*Trade: Historia de Éxito y Fracaso

La realidad indica que las respuestas a estas tres preguntas son afirmativas.
Estamos hablando de E*Trade, que en Junio de este año era (verbo utilizado intencionalmente en tiempo pasado) una de las 3 empresas financieras de operaciones online más grandes de los EE.UU., junto con sus competidoras TD Ameritrade y Cybertrader (Charles Schwab). En ese entonces, su valor de mercado ascendía hasta los 11.000 millones de dólares. Actualmente se encuentra en los 2.000 millones, luego de haberse acercado a los 1.000 millones el Lunes 12 de Noviembre.

Esta historia empieza hacia mediados de Junio, cuando la crisis de las hipotecas subprime comienza a crecer en intensidad.

¿Y que tienen que ver los créditos otorgados a personas de baja calidad crediticia con uno de los mayores brokers online? La respuesta es simple: E*Trade no solo se dedica a los servicios financieros que ofrece un broker financiero, sino que, a través del E*Trade Bank, comenzó a incursionar hace tiempo en el mercado de las hipotecas, prestando dinero y estructurando complejos instrumentos derivados de este mercado.

Con orgullo, en cada trimestre de anuncio de ganancias anterior al comienzo de la crisis, desde la empresa anunciaban  con bombos y platillos como las ganancias provenientes del mercado de las mortage ganaban ponderación dentro de los earnings totales, hasta desplazar prácticamente a los beneficios provenientes de las comisiones de compra-venta de acciones, históricamente su core bussines. Sus acciones no paraban de subir, y se cotizan en ese momento a un valor de $25.

¿Y cuál piensan que fue una de las primeras empresas que comenzaron a castigar los inversores al aumentar las probabilidades de pérdidas millonarias en el mercado de los préstamos? Si piensan en E*Trade están en lo cierto.

Julio, Agosto y Septiembre fueron meses de terror para la empresa y sus accionistas, que tuvieron que ver como sus acciones se deslizaban barranca abajo sin un piso aparente, hasta un nivel de 9 dólares. Sin embargo, esto era solo el principio de la historia.

Al cierre de las operaciones del  viernes 9 de Noviembre, una noticia sacudió al mercado: La compañía anunció que dado que seguía observando un serio deterioro en su porfolio de hipotecas valuado en 3.000 millones de dólares, existía la posibilidad de que tenga que hacer previsiones de pérdidas mucho mas grandes de lo esperado, y que por ello se excusaba de pronosticar ganancias para el 4 trimestre.
Sabemos que no hay cosa que el mercado tema más que la incertidumbre, y la respuesta fue prácticamente inmediata.

El analista de Citi Investment Research, Prashant A. Bhatia, bajó el rating de las acciones de E*Trade de “mantener” a “vender”, con un target de $7,50 por acción en vez de los $13 anteriores. Hasta aquí puede tomarse como un simple downgrade más de los tantos que ocurren en el mercado periódicamente, sin embargo, lo que realmente desató el pánico vendedor que se vería el Lunes siguiente fue la mención en la justificación del análisis de la palabra “D” tan temida: Default.

El analista asignaba un 15% de probabilidades a que el broker tenga que declarar la bancarrota y que sus directivos tengan verse obligados a tener que liquidar sus activos con un descuento importante.

Seguramente, ante este panorama, habrán sido pocos los accionistas de E*Trade que se hayan relajado el fin de semana, presagiando seguramente lo que estaba por venir en la reapertura del mercado el Lunes siguiente. Y no se equivocaban.

En medio de un día plagado de rumores y desmentidas, sus acciones cayeron 58%, la mayor baja en la historia de la compañía, cerrando en $3,58. Lo que se dice verdadero pánico vendedor.

Pero luego de que los directivos dieran la cara y saliesen a calmar a los inversores, de alguna manera la acción se las ingenió para rebotar un 41% el Martes y un 10% el Miércoles, para luego estabilizarse por el resto de la semana en un precio de de entre $5 y $6.

¿Quiénes fueron los inmediatos beneficiarios de este descalabro? En principio las acciones de TD Ameritrade (símbolo: AMTD) y de Cybertrader-Charles Schwab (símbolo: SCHW) subieron fuerte al conocerse la noticia, descontando el mercado que estos brokers podrían quedarse con las cuentas de los clientes de E*Trade, muchos de los cuales ya están buscando nuevos horizontes.

Pensando en los inversores globales que puedan llegar a tener cuenta en E*Trade: ¿que es lo que conviene hacer en estos casos?

Difícil es de anticipar el fin de esta historieta. Pero no está de más recordar los seguros con los cuales cuenta el broker:

Por un lado está el seguro de la FDIC (Federal Deposit Insurance Corporation  http://www.fdic.gov/), que cubre hasta 100.000 dólares de depósitos y dinero cash.
Por otro lado cuenta con el seguro de la SICP (Securities Investor Protection Corporation, http://www.sipc.org/) que asegura al inversor por hasta $500.000 colocados en activos financieros, frente a maniobras fraudulentas del broker o su eventual quiebra.

Recordemos que si un inversor posee una tenencia de acciones, él es el único dueño de la misma, y el broker solo actúa como intermediario para la compra-venta.
De todas maneras, estas son la clase de seguros que a nadie le gustaría tener que gestionar.

El libre juego de la oferta y la demanda indicarán el desenlace de esta historia. Mi opinión es que hay que seguir muy de cerca el valor de mercado de la empresa: si la misma no logra mantenerse por encima de los $2.000 millones en los próximos 10 días, es posible que la cuestión se ponga aún peor. Y si, créanme que esto es posible.