Entrevista a Raúl Cuello

– El Doctor Cuello me va a tratar de explicar como seguimos los argentinos cuando se empieza a achicar la balanza comercial, el ingreso tributario, con una inflación que esta en el orden del 16 % de consultoras económicas que son bastantes serias y acá nos resta rezar porque después del 28 de octubre la olla a presión que controla precios…, Antes teníamos los pollos de Mazzorin, ahora tenemos las papas de Moreno, que no están a 1.40 sino que estan arriba de los 6 pesos, y las de 1.40 son incomibles e impresentables.

RC: Voy a tratar de hacer una síntesis para tratar de explicar todo lo que usted ha tan bien caracterizado. Cuando Argentina sale de la crisis del 2001, se encuentra con muchos condicionantes a favor, sobre todo los del contexto internacional, y en el orden interno, el hecho que contaba con una capacidad instalada ociosa que le permitió establecer una política económica basada en tres o cuatro elementos: 1) Un tipo de cambio alto, indudablemente alto en ese momento 2) Un superávit primario también muy ajustado a las necesidades de Argentina en función de los compromisos de la deuda externa 3) Mercados internacionales que jugaron a favor a partir de tasas de intereses muy bajas como las establecidas por Alan Greenspan que llegaron a tocar el 1% y 4) El precio de los comodities por la demanda de los países asiáticos.
Esto permitió establecer una política económica basada en el estimulo fuerte del consumo, que permitió la recuperación muy rápida de la economía y a tasas importantes, cercanas al 8/ 8,5%. Si usted toma desde el pico de la crisis hasta ahora la economía creció un 55%, pero si usted lo toma desde el máximo que había alcanzado en el año 98, estamos en un 25%, es decir con  una visión de largo plazo la economía creció, pero no tanto, como debía ser. Ahora el gobierno frente a todas estas circunstancias puso el piloto automático y se olvidó de que tenia que manejar esta aeronave con grandes posibilidades de llegar a destino. Finalmente, el destino es el 10 de diciembre finalización del mandato del presidente Kirchner, sin ningún tipo de turbulencias. Pero que hizo: no solo que puso el piloto automático sino que vanagloriado del éxito empezó a gastar y el gasto publico creció por encima de lo presupuestado, pero no solamente en gastos de capital, sino también en gastos corrientes, y lo que es peor, en subsidios, porque esta presión de la demanda empezó a hacer crujir el sistema de precios y el gobierno entró en una política de control de precios que hoy llega, usted dijo al 16%, yo me permitiría corregirlo a la luz del último dato relevante que tenemos.
Santiago, usted vio que el último despropósito del INDEC es haber dicho que la inflación en Mendoza había sido del 1.5 % mensual en el mes último. En Mendoza fue del 3.1% mensual frente al 0.5% que se pone acá, y usted créame seguramente coincidirá, que en Mendoza se come los mismos tomates que acá, la misma papa que acá, la misma lechuga y la misma carne, y esto no se puede imaginar que el precio allá sea tan distinto. Lo cierto es que tenemos inflación, y esto es importante desde el punto de vista financiero que se ha tragado prácticamente la subvaluación del tipo de cambio. Este dólar a 3.10 frente a una inflación de éste tipo (el dólar a 3.10- 3.17- 3.20) fue perdiendo terreno, la inflación lo fue alcanzando entonces la economía fue perdiendo competitividad y frente a esto qué ocurre?
Las importaciones empiezan a crecer y se van tragando el balance comercial favorable. Entonces los dos superávit gemelos, que eran los pilares del modelo, empiezan a achicarse y cuando empiezan a achicarse hace falta  poner manos a la obra, redefinir la política, porque el costo de todos estos desequilibrios le cae fuertemente a la tasa de interés. Al subir la tasa de interés, bajan los bonos argentinos, sube el riesgo país y es un desestímulo muy grande a la inversión.

¿Tenemos dos economías?, como usted me marcó lo de Mendoza.
¿Y como sigue la Argentina de acá en mas cuando la olla a presión reviente en electricidad, en gas, en combustible? Como ya las variables, en el orden de las verduritas, se fueron porque el clima le jugó adversamente al gobierno, esto es un poco lo que los justifica a ellos, pero la papa hoy es un poco el ruido del gobierno.

Pero lo paradójico de la papa es que usted no consigue la papa ni siquiera al precio que dice el INDEC. La de $1.4 es una papa que no existe, y si existe es incomible. Pero la cuestión es ésta: quien crea que esto se va arreglar simplemente con el retoque de algunas variables en el orden interno creo que está equivocado, porque el punto principal de Argentina en este momento es la inversión.
La inversión requiere de un horizonte predecible y un sistema de precios equilibrados, pero la inversión que trae tecnología asociada, es la inversión que nosotros debemos recetar del exterior, la inversión de riesgo, no solo la financiera. En este punto tenemos que comprender que la Argentina todavía no salió del default, tenemos que terminar las negociaciones con los acreedores internacionales que hoy están pendientes, como por ejemplo los tenedores de títulos.

Doctor, uno se pregunta que pasa con la gente de bajos recursos, que no se da cuenta de esto. Que el rico calefacciona su casa prácticamente gratis, que anda en su 4×4 con GNC subsidiado y es el que más beneficio obtiene de todo esto, y el pobre tiene el impuesto del 21 del IVA que lo paga y gana 800 pesos, si los gana. ¿No se dan cuenta de cómo está operando el gobierno?

Y usted está subsidiando el uso del automóvil. Hay 500 mil automóviles por año que se están construyendo y se toma como un indicador de éxito, yo hoy digo: pongamos el combustible al precio que tiene que estar, y vamos a ver si se produce esa cantidad de automóviles, porque por otra parte, ¿quiénes lo pueden comprar? Eso es una muestra de la estratificación de la distribución de la renta que existe en la Argentina. Yo creo que son muchas las cosas que hay que arreglar: la primera es modificar la situación actual con los organismos financieros internacionales; la segunda es sincerar el sistema de precios; la tercera es proyectar un presupuesto en serio, no esto, que no es presupuesto, porque todo queda en las manos del jede de gabinete y uno no sabe finalmente cual va a ser el cumplimiento de lo que hoy aparece en 270 páginas, eso hay que sincerarlo, hay que analizar y modificar la ley de coparticipación federal de una vez por todas.

Obviamente que la coparticipación es a dedo ahora y lamento que no sea por habitantes que tienen las provincias, y me parece que también hay que reverlo

Es una lastima que una vez mas las autoridades quedaron encandiladas por el aparente éxito que tenían en el resultado de sus indicadores económicos desde el año 2002 hasta ahora. Se han dormido,  pusieron la economía en piloto automático, hoy está crujiendo, y recemos para que no se instale la recesión en Estados Unidos y entonces veamos cual es efecto que va a tener en países como China.

China, si hay una recesión en Estados Unidos, usted que conoce mas del tema, ¿va a sufrir las consecuencias?

No, China no, pero China lo que va a hacer, como se le va a cerrar parcialmente uno de los mas importantes mercados que tiene como es el americano, va a redireccionar su producción industrial a todo el mundo desplegando todos lo mecanismos que pueda hacer para favorecer sus exportaciones, y ahí vamos a caer nosotros, como hemos visto últimamente con algunos rubros industriales.
Pero cuando usted quiera oponerse a la importación que va a provenir de China, China le va a poner en la balanza la venta que usted hace de productos agrícolas, y la soja, en el caso particular nuestro que es el mercado chino excluyente, para ellos representa el 25 % de las importaciones, entonces hoy corremos a favor. Usted viene de un foro agropecuario que estarán exultantes de alegría porque el girasol de $600 de un año a otro pasa de $1350, la soja ya está en $800, el maíz, cómodamente arriba de $400. Pero ojo que esto puede no durar para siempre.