Novedades de EE.UU.

Aunque siempre la divulgación de datos de la economía de los Estados Unidos afectó a los mercados, en la actual coyuntura de caída en los mercados globales y crisis generalizada hay mayor expectativa en cada uno de los anuncios que se suceden semana a semana. Este mayor interés en los datos ya había comenzado a notarse desde los primeros meses de Ben Bernanke a cargo de la Reserva Federal, dado que las actuales autoridades señalaron siempre la importancia que los nuevos datos que se conocieran iban a tener en la determinación del sesgo de la política monetaria, y por ende, en las tasas de interés. Por ello en el mercado se conoce la postura de la Fed como data dependant (es decir, dependiente de los datos).

El viernes pasado los mercados internacionales tuvieron otra jornada de fuertes caídas, aunque menores que algunas que se vieron en las semanas anteriores, luego de que se conocieron los datos de creación de empleos en agosto en los Estados Unidos. Mientras que en promedio los analistas esperaban 110 mil nuevos empleos, el número finalmente reportado dio cuenta de una caída de 4 mil puestos de trabajo. A esto hay que sumarle que los datos anteriores, de julio, fueron revisados a la baja. Es la primera vez en los últimos cuatro años que hay datos tan malos del mercado laboral.

Con estos datos gana fuerza la idea de que la economía americana puede estar en los comienzos de un período recesivo, con lo que aumentan las probabilidades de que la Reserva Federal baje las tasas de interés. ¿Pero esto no debería ser positivo para los mercados? Es decir, tasas de interés más bajas implica un menor costo de fondeo y mejores oportunidades para los mercados de capitales. Es cierto, pero también es cierto que una recesión golpearía a las ganancias de las empresas, por lo que las acciones tienden a perder valor. Y una recesión también implica menores oportunidades de negocios.

A los mercados les gustaría que la Fed baje las tasas porque la inflación deja de ser un problema, no porque aparece un nuevo problema en el horizonte como es el nivel de actividad en la economía.

El panorama a futuro todavía no está del todo claro. Será necesario esperar nuevos datos para conocer la magnitud del problema y tener una idea más clara de cuanto tiempo más puede durar esta turbulencia.