Aclarando el Panorama: ¿crisis de liquidez o crisis de solvencia?

La diferencia entre ambos conceptos puede ser fundamental para entender el futuro de la economía  global y las posibles medidas que tomará la Reserva Federal al respecto.

En algún punto resulta comprensible que muchos analistas confundan e intercambien los términos. La cuestión de la liquidez y la solvencia van muy relacionadas, una afecta a la otra y muchas veces se hace difícil saber cual de las dos estamos presenciando. Sin embargo, como veremos en esta nota, diferenciar entre ambos conceptos puede brindar una visión mucho más clara del contexto actual  y las expectativas futuras.

Liquidez; se conoce con este nombre a la facilidad con la cual un activo puede convertirse en cash sin grandes pérdidas de valor. Mientras mayor sea el mercado para un determinado instrumento, mayor será la cantidad de compradores y vendedores disponibles y la facilidad con la cual puede venderse o comprar el instrumento. Los problemas de liquidez muchas veces pueden solucionarse si uno tiene la posibilidad de esperar que la liquidez regrese al mercado y no necesita vender apurado.

Solvencia: hace referencia a la capacidad o no de pago que tenga un determinado deudor. Básicamente depende de si el deudor tiene la capacidad de generar los flujos de caja necesarios para pagar los intereses y el capital  de su deuda. Esta capacidad puede provenir de sus ingresos, de contraer una nueva deuda o cualquier otra forma de generar cash.

Ambos conceptos están íntimamente relacionados y muchas veces van de la mano, como en el caso de las hipotecas norteamericanas.  En un mercado en pleno boom alcista como el que se vivía hasta hace no tanto tiempo, la liquidez podía sacar de problemas a los acreedores insolventes. Alguien compraba una casa aunque no la pudiera pagar, pero antes de meterse en problemas con los pagos la vendía a un precio más alto y embolsaba una ganancia. Sin embargo, cuando disminuye la liquidez las cosas cambian radicalmente, ya no se encuentran fácilmente compradores para la vivienda en cuestión, con lo cual el deudor debe enfrentar el problema con su propia capacidad de pago, la cual resulta insuficiente. Cuando desaparece la liquidez, los problemas de solvencia salen a la luz.

Esta diferenciación tiene grandes implicancias para pronosticar las políticas de la Reserva Federal en los próximos meses. Si se trata de problemas de liquidez, la Fed no tendría problemas en inyectar la liquidez suficiente para que el mercado retome carriles más normales. Pero en el caso de los problemas de solvencia, inyectar liquidez tendría como único efecto posponer los ajustes que tarde o temprano deberán producirse, por este motivo la Fed no debería intentar solucionar problemas de solvencia mediante inyecciones de liquidez.

En cuanto a discernir cual de las dos cuestiones aquí planteadas explica mejor la crisis actual de hipotecas en Estados Unidos, si tenemos en cuenta que los precios de las casas han subido muchísimo más que los ingresos de los ciudadanos, podemos establecer que al menos en buena parte se trata de un problema de solvencia. Así las cosas, la solución al asunto podría ser mucho más complicada de lo que muchos esperan.