Subas en los mercados, liquidez y adquisiciones

Luego de la caída en la bolsa de Shangai el 27 de febrero pasado y su posterior contagio al resto del mundo, nos preguntábamos si era el fin del largo período alcista en los mercados internacionales. Apenas pasados casi dos meses de esa fecha, el optimismo parece haber retornado y las bolsas se han recuperado completamente de las caídas, registrando nuevos máximos.

En principio, las noticias desde EE.UU. no son positivas para las cotizaciones. La Fed dio a conocer las minutas de su última reunión en marzo, que muestran que el banco central sigue preocupado por las presiones inflacionarias en Estados Unidos, lo cual aleja la esperanza de una próxima baja de tasas. Aún así, los precios de bonos y acciones siguen firmes.

Cabe preguntarse entonces que es lo que impulsa al mercado alcista. No es la economía de Estados Unidos, ya que el crecimiento está desacelerándose (de hecho, la ganancias de las empresas del S&P 500 ya lo muestran). Más bien es el hecho de que los fondos privados de inversión tienen a su disposición una enorme cantidad de préstamos baratos debido a la abundante liquidez que hay en el mercado. Los fondos de inversión se endeudan para comprar compañías que cotizan en bolsa y luego retirarlas del mercado bursátil, un proceso que eleva los precios de las acciones de las empresas ya que reduce la oferta de las mismas.

Pero existe preocupación en algunos analistas, ya que se teme que la euforia haga que los inversores no evalúen seriamente las empresas que están comprando, lo cual podría indicar la presencia de comportamientos especulativos, al igual que ocurrió en los ’80.

En 2006 se anunciaron acuerdos de adquisiciones por más de US$ 435.000 millones en EE.UU, y para el año en curso se espera que superen los US$ 700.000 millones, cuando en 1998, en pleno furor de compras, el valor fue de US$ 99.000 millones.

Los inversores y bancos de inversión intentan encontrar empresas con posibilidades de ser adquiridas, con la intención de comprar acciones y esperar fuertes incrementos en los precios con la adquisición.

La liquidez reinante también se derrama a los mercados emergentes e impulsa los fuertes crecimientos que vienen experimentando en los últimos años. Aunque por el momento no hay indicios de que esté cambiando el nivel de liquidez, es muy probable que las cotizaciones no puedan mantenerse si esto se revierte. Por ello es un factor de riesgo que debemos considerar en nuestras inversiones.