“Los inversores internacionales tienen un gran apetito por los activos argentinos”

Santiago Roca: ¿Cómo observa usted el mapa económico del mundo y cree que hay apetito por invertir en bonos argentinos?

Darío Epstein: Hay muchísima liquidez en los mercados. Los inversores institucionales que no están regulados acaban de alcanzar US$ 1,5 trillones de activos y esa liquidez se vuelca a los mercados. Y así es como ves que aún con los balances con menores ganancias que años anteriores, los índices Dow Jones y el Standard & Poor’s siguen subiendo. En el caso de los bonos argentinos, existe un importante interés de afuera por el gran rendimiento que ofrecen: hay muy pocos activos hoy de renta fija que puedan dar arriba de un 6, 7, 8% y hay mucho inversor, mucha plata especulativa dando vuelta que no sabe hacia donde dirigirse porque no hay muchos papeles donde posicionarse. En ese caso, la Argentina es una opción muy buena.

SR: Las mejoras en la calificación crediticia de algunas compañías locales, ¿puede llevar nuevamente a la Argentina a ser un país destino de flujo de capitales del mundo?

DE: Tenemos algunas regulaciones que no facilitan el trading del mercado secundario. Pero, en principio sí veo mucho atractivo en todo Latinoamérica por lo que es inversión de portafolios y por eso me parece interesante que la compañías vuelvan a salir a cotizar en Bolsa, porque hay mucho atractivo de afuera para poder conseguir parte de la ganancia a través de activos ya sean deuda o acciones. Creo que la inversión directa va a tardar un poquito más.

SR: Edenor es una de las compañías que vuelve a cotizar en la Bolsa, ¿hay apetito por esta suscripción?

DE: Mirá, hay mucho apetito, lo veo muy recomendado por los brokers, por los traders, por los agentes financieros. Los compradores están bastante interesados y los asesores financieros lo están recomendando mucho.

SR: En el orden económico mundial, ¿China es un actor que podría preocuparte?

DE: No, en absoluto, veo muy sólido al país. Y lo que me gusta de China igual que India es que a partir de tanta exportación y tantos años de alto consumo de los Estados Unidos, ahora se ha formado un mercado doméstico que empiezan a ser sustento de la economía local.

SR: ¿La devaluación del dólar contra un euro que se ha fortalecido cambia el crecimiento europeo?

DE: A Europa le impacta fuerte, pero la realidad es que no hay mucha opción. Los Estados Unidos con déficit gemelos y con un nivel de endeudamiento de unos US$ 800 mil millones por año no tiene opción: o sube la tasa o devalúa la moneda, no tiene mucho margen de acción. Y si sube la tasa vas a ver muchos más quebrantos porque los deudores americanos, los consumidores, han hipotecado sus casas, viven de deuda, el ahorro en Estados Unidos es negativo. Entonces, o se sube la tasa o se devalúa la moneda. Y creo que la suba de tasa hoy es bastante complicado por lo menos en Estados Unidos por lo que puede traer aparejado en inversión, en implicancias de deudas de los consumidores. O sea que creo que Europa va a sentir los efectos de una moneda más débil en los Estados Unidos.

SR: ¿A quién hay que prestarle más atención a Alan Greenspan o a Ben Bernanke?

DE: Creo que Bernanke está haciendo un buen trabajo pero Greenspan hoy está más libre para decir realmente lo que piensa porque no tiene un cargo público.