“Argentina es un importante destino para el flujo de capitales internacional”

Santiago Roca: El soft landing de los Estados Unidos, ¿podría demostrar que algunos bancos y financieras podrían tener también problemas?

Gustavo Cañonero: Sí. Digo, esta es la cruda realidad hoy de una desaceleración bastante marcada de la economía americana, y después de un período de boom, tal vez exagerado, en el mercado inmobiliario. Creo que se combinan ambas cosas para que el sector más desprotegido esté sufriendo sus préstamos hipotecarios. Creo que lo importante a resaltar es hasta qué punto esto, que obviamente es un riesgo importante para entidades específicas que se dedican a lo que en Estados Unidos se llama “subprime mortgage markets”, hoy representa un riesgo sistémico. La verdad no pareciera ser así. Este mercado es el 20% del mercado del mortgage total en los Estados Unidos, y más de la mitad de este mercado está financiado a tasas fijas, con lo que no sufren los vaivenes del mercado en el costo de financiamiento de sus hipotecas. Entonces la impresión es que al menos por este lado obviamente hay una desaceleración y hay un costo para algunos sectores, pero este no sería un sector que va a exacerbar el ciclo económico ni mucho menos. Es más, se han escuchado versiones sobre algunos bancos de inversión grandes, que están interesados en entrar al negocio de subprime, con lo que existe una idea de que hay un piso, y ese piso debiera sostener o evitar cualquier gran susto en ese sector. La otra parte fundamental es que los otros activos americanos parecieran no sufrir tanto riesgo, y en esto me estoy refiriendo exclusivamente al equity market americano; hay ciertas dudas de evaluación sobre los inmobiliarios, pero desde cualquier punto de visto técnico fundamental el equity todavía se ve teniendo bastante valor, con lo que si uno piensa que hoy el equity representa más de la mitad de la riqueza americana, y el real state representa un cuarto de esa riqueza, estamos ante una situación que sigue teniendo algunos soportes importantes, como para evitar la mencionada recesión.

SR: El disparador del escenario de los mercados financieros a la baja comenzó cuando Alan Greenspan habló por videoconferencia en Asia. Produjo la caída de 8% del mercado chino, que produjo un efecto dominó. En este contexto, ¿puede haber una corriente de flujo de capitales hacia Argentina y Brasil?

GC: Yo creo que sí. De todas maneras me parece que hoy lo que prima es la cautela de parte del mundo inversor. Mi interpretación de la fuerte venta en febrero es más bien que una circunstancia en un mercado extremadamente caro como el chino hizo reveer un poquito elementos más macroeconómicos y devaluación en el resto del mundo, porque se dio una coincidencia de factores, como por ejemplo insinuaciones de que el gobierno chino iba a tratar de prevenir la continuidad de una supuesta burbuja en las acciones chinas, con diferentes medidas discrecionales La semana anterior se vio la baja de la tasa de interés del Banco Central de Japón, que sigue teniendo tasas muy bajas pero es la fuente de financiamiento de prácticamente todas las posiciones en el mundo, con lo que un cambio de tendencia ahí era preocupante, y también se vieron algunos malos datos en los Estados Unidos. Ahora, la impresión es que esto todavía no demuestra razones suficientes para pensar que se revierte la tendencia de los últimos años, que está dominada por la gran cantidad de ahorros que generan Asia y los países petroleros, y que se vuelca en los distintos instrumentos de riesgo. Entonces eso creo que está demostrado un poco por lo que ha pasado el mercado, que en 3 semanas prácticamente ha corregido gran parte del susto. Pero lo que queda es un poco de susto, queda la cautela que te mencionaba antes, que me imagino no va a detener el flujo de capitales hacia los países emergentes, pero probablemente modere mucho estos flujos, al menos hasta que se aclare un poco el panorama en los Estados Unidos, que es el verdadero factor de riesgo hoy por hoy.

SR: El problema entre Irán e Inglaterra llevó al petróleo a US$ 63 por barril. ¿Puede marcar una nueva suba del precio del petróleo e impactar en la economía de los Estados Unidos y del mundo?

GC: Sí, sin duda. De todas maneras hoy el gran riesgo es la inflación americana. Podríamos tener el peor de los escenarios en Estados Unidos, con una desaceleración que continúa y con precios que pueden estar en alto. Por suerte creo que ya el FED ha aprendido a leer muy bien cuáles son los precios que importan, separar lo que es un shock de oferta de una presión inflacionaria genuina, y yo no le asigno tanto riesgo a un cambio gradual en los precios. Hoy yo diría que la tendencia sigue siendo mantener la cautela pero sin perder un poco el optimismo de que los ahorros asiáticos y petroleros van a seguir financiando el consumo del mundo.

SR: ¿Cómo afecta a la Argentina que algunos bonistas hayan quedado fuera del canje de deuda?

GC: Es un tema que va a seguir vigente, que va a generar potenciales problemas en el futuro en Argentina, que sigue siendo un tema de discusión en todos los centros financieros, que es una anormalidad; pero al mismo tiempo es una anormalidad que hoy no está imponiendo ningún costo importante, y por eso lo que tenés es un mercado que está dominado por los especuladores que están mirando hacia delante. Coincido con esa percepción de que hoy no se ve la deuda defaulteada como una preocupación. Pero me parece que eso es algo que lamentablemente vamos a tener que enfrentar en algún momento, lo vamos a tener que resolver porque si no siempre va a ser un condicionamiento a cualquier transacción financiera internacional que Argentina quiera hacer.