Cambia la composición de los depósitos del sector público

En términos absolutos, la expansión de los plazos fijos del gobierno fue de $6.530 millones mientras que las cuentas a la vista se expandieron solamente $3.640 millones. Dado que los plazos fijos no son contabilizados dentro del M2, el incremento en el plazo de los depósitos públicos le genera al Banco Central cierto alivio respecto al programa monetario. En otras palabras, si el aumento de los plazos fijos se hubiese volcado hacia las cuentas a la vista, la convergencia del M2 hacia las bandas inferiores del programa monetario hubiese sido más difícil. Recordemos que las metas de este año están fijadas sobre el agregado M2 que se compone del circulante en manos del público más las cuentas a la vista (excluye las colocaciones a plazo). A fin de diciembre, el M2 no podrá excederse de los $126.222 millones ni podrá ser inferior a los $116.265 millones
Al mismo tiempo, y dado que los depósitos públicos deben ser mayormente depositados en bancos oficiales de acuerdo a la ley, esta regulación combinada con un elevado superávit fiscal ha derivado en una reducción en el costo del fondeo de la banca pública con respecto a la privada. Para poner lo antedicho en perspectiva, mientras la tasa Badlar para bancos privados se ubica en 9.75%, la tasa Badlar para los bancos públicos es del 5.62%, o 413 puntos básicos inferior. Dicho diferencial se ha venido incrementando desde principios de 2005.
Según nuestras estimaciones el diferencial de tasas Badlar entre banca pública y privada implicó un menor costo de fondeo de la banca pública de alrededor de $1.170 millones. A modo de resumen, el cambio en la composición de los depósitos públicos impacta desde dos frentes. Por un lado el beneficio que obtiene el Banco Central en términos del programa monetario al reducirse el impacto del aumento en los depósitos sobre el M2, y por otro el beneficio que obtiene la banca pública al ser receptora exclusiva de los fondos del sector público, lo que le permite captar fondos a tasas de interés por debajo de la que capta la banca privada.