Lo que Tengo, lo que Debo y mi Patrimonio Neto

Para establecer la foto inicial hay que tener en cuenta los siguientes puntos:
Lo que tengo: dinero en caja de seguridad, dinero “bajo el colchón”, dinero en cuentas bancarias como caja de ahorros y cuentas corrientes, plazo fijos, fondos comunes de inversión, acciones, bonos, inversiones en efectivo o equivalentes, inmuebles, acciones de los negocios personales o familiares, obras de arte, seguros con capitalización o seguros de retiro, bienes muebles como los autos y otras cosas que componen el activo de la persona o la familia.
Lo que debo: deudas en tarjetas de crédito, deudas personales con amigos o familiares, deudas hipotecarias, deudas prendarias, deudas con otros tipos de entidades como escribanías o cooperativas y cualquier otro pasivo que una persona o familia pueda tener.
Mi patrimonio: se calcula  sumando todos los rubros del activo y luego restando todos los rubros del pasivo.

¿Cómo proyecto hacia delante mi patrimonio neto?
Lo que se hizo arriba fue solamente sacar la “foto” inicial del patrimonio neto en un momento dado. Para poder proyectar hacia delante es necesario tomar varias cosas que ajustan el valor futuro del patrimonio. La primera es integrar los ahorros finales positivos o negativos que se proyectaron en el Flujo de Caja. Esto es importante porque naturalmente lo que uno va ahorrando a lo largo del tiempo se suma de alguna manera u otra a las “fotos” futuras del patrimonio.
Decimos de alguna manera u otra porque este dinero que se va integrando al patrimonio puede entrar solo como dinero en efectivo en las diferentes cuentas monetarias o se puede invertir en activos financieros o no financieros.
Independientemente de esto y para simplificar el análisis supongamos que solamente se hicieron nuevos plazos fijos en los años proyectados esto quiere decir que el rubro plazos fijos irá creciendo en la medida en que se depositan los futuros flujos en este tipo de inversión.

¿Con esto ya tengo la información suficiente para proyectar?
Todavía no. De la misma manera en que se usó la inflación para ajustar los rubros del flujo de caja también hay que usar algunos porcentajes de crecimiento anual para los rubros que así lo harán.
Supongamos los siguientes supuestos de crecimientos proyectados de los distintos rubros:
• Efectivo: 0% porque está en caja de seguridad o “bajo el colchón” lo que no rinde nada.
• Cajas de ahorro: digamos el 4% anual.
• Cuentas corrientes: 0% porque no pagan intereses.
• Plazos fijos: digamos el 8% anual.
• Acciones: el 10% anual porque si bien tienen más riesgo también tienen usualmente mayor retorno.
• Bonos: 9% que es la tasa que pagan actualmente los corporativos y los soberanos.
• Fondos: digamos 8% anual.
• Efectivo o equivalentes: 4%.
• Préstamos a familiares y amigos: digamos 0% porque usualmente la gente presta como “favor” y esto incluye no cobrarles ninguna tasa.
• Inmuebles: 7% anual.
• Autos: – 20% anual que es la tasa anual de desvalorización de los autos según estudios empíricos.
• Acciones del negocio familiar o personal: 15% que es una tasa anual promedio usual para PyME’s.
• Tarjetas de crédito: 0% anual ya que asumimos que se van pagando los intereses del 35% anual todos los meses.
• Préstamos personales y prendarios: -10% anual ya que se van pagando las cuotas.
• Préstamos hipotecarios: -5% anual ya que se van pagando las cuotas al 14% anual.
Por otro lado para el caso del valor del patrimonio neto se verá cómo crece nominalmente con las adiciones del flujo de caja más los crecimientos y pérdidas de valor de los distintos rubros. Luego hay que descontarle la inflación o pérdida de valor de la moneda para netearla y luego calcular el crecimiento real del patrimonio.

Entonces ¿cómo se ve el estado patrimonial proyectado?
Es importante recalcar que el flujo de caja positivo de esta familia a futuro incide sustancialmente sobre los retornos. Por otro lado se ve la importancia del valor del dinero en el tiempo ya que al obtener retornos anuales que se capitalizan el patrimonio va creciendo exponencialmente y se protege de la inflación con facilidad.
Por último cabe destacar que esta familia ha invertido balanceadamente en diferentes clases de inversión. Esto no es necesariamente la realidad para muchas familias ya que han ahorrado poniendo su dinero bajo el colchón, esta es la mejor receta para perder dinero en el largo plazo ya que no se actualiza con la pérdida de valor que implica la inflación.