Entrevista con Jorge Rossi, emprendedor inmobiliario independiente

¿Qué es lo que tiene que tener en cuenta una persona que quiere construir por su propia cuenta?
Lo primero que tienen que tener en cuenta es que el funcionamiento de una obra requiere una atención constante que muchas veces resulta imposible para muchos profesionales que están abocados a sus propias ocupaciones. Por eso es importante que se dividan las tareas entre los miembros de la sociedad, si es que son varios. Uno buscar el terreno, comprarlo, escriturarlo; otro conseguir el arquitecto, preparar el proyecto, habilitarlo. Un tercero puede adquirir los materiales, pagar los salarios y el cuarto dedicarse vender los departamentos, entre otras cosas.

¿Cómo se hace cuando no todos los socios quieren dedicarse a trabajar en la obra?
La solución a este problema es contratar a alguien que haga el trabajo por uno. Los roles dependen de lo que se quiera hacer, de la plata que se quiera ganar y del tiempo que se quiera dedicar. Entonces se delega en un arquitecto y en un director de obra que maneja todo. Las reuniones terminan siendo para aprobar los presupuestos que se traen.

¿Este es un sistema menos rentable?
Sí, los costos comienzan a incrementarse. Por eso, este sistema no es el más rentable. En mi caso no me sirvió. Yo voy directamente y adquiero los materiales, miro todo lo que necesito, busco las mejores oportunidades y así logro que la rentabilidad sea diferente.

¿Cómo hace un inversor para sumarse a esta clase de proyectos?
Hay diversas formas. Una es que arme su propio grupo con conocidos que tengan suficiente dinero suficiente y les interese sumarse a esta clase de proyectos. Otra opción es comprar un terreno y ofrecerlo a algún emprendedor a cambio de ser  parte del proyecto. Si uno es arquitecto puede ofrecer sus servicios en canje por una participación en el negocio, entre otras. Por último, están las inmobiliarias que se encargan de armar proyectos y están constantemente en busca de inversores que quieran participar de la construcción de los edificios.

¿Cuáles son las zonas más viables para esta clase de proyectos?
Las más requeridas son Almagro, Villar Urquiza, Colegiales y algunas partes de Palermo. De cualquier forma, existen otros barrios en los que hay disponibilidad de terrenos y a precios más bajos como Parque Chacabuco, Parque Patricios, San Cristóbal que pueden resultar interesantes.

¿Qué rendimiento se puede obtener con esta clase de inversiones?
Los que realizan un proyecto desde cero obtienen entre un 15 y un 20 por ciento en dólares en los doce meses que lleva la obra. De cualquier forma, esto varía según la zona y la calidad que tiene el edificio que se va a construir.