Research de la semana: Perspectiva del oro a mediano y largo plazo

Desde el año 1980 al 2001, el precio del metal ha descendido, siempre dentro de un contexto de control de la inflación mundial. A partir de Abril del 2001, hemos observado un importante aumento del precio del oro, creciendo aproximadamente un 300% de su valor, alcanzando un techo hacia mayo de este año.
Desde el punto de vista técnico, consideramos que actualmente el metal se encuentra envuelto en un proceso correctivo que de acuerdo a nuestro modelo de análisis, Elliott Wave, consta de 3 movimientos: un primer movimiento bajista (la caída desde los máximos de mayo en 730 u$s hasta los valores mínimos de junio pasado en torno a los 546 u$s); luego otro que recorta parte de lo perdido (llegando a niveles de U$S 640 por onza) y un último movimiento en el cual creemos que el precio va a descender hasta los U$S 500 por onza aproximadamente en las próximas semanas. Con esto se estaría completando la figura del zig-zag correctivo, lo que implicaría que el oro estará nuevamente en condiciones de retomar la tendencia alcista de largo plazo ya con la intención de buscar valores superiores a los vistos en mayo pasado.
Como comentamos anteriormente, nuestro enfoque de mercado está basado en Elliott Wave, a través del cual creemos que los mercados son irracionales y se mueven de la depresión a la euforia empujados por la emoción de los participantes del mercado. Para el caso del oro, nos indica que en el techo producido en mayo de este año hubo una psicología generalizada de miedo hacia la inflación. Actualmente, la idea de “aterrizaje suave” de la economía mundial, modifico la psicología presionando hacia la baja de los commodities, entre ellos el oro. En un futuro cercano, una vez que lleguemos al objetivo de los U$S 500 por onza, estaremos ante otro extremo en la expresión de la psicología, donde se hablará de “la política dura de la FED” y del miedo recesivo. En este contexto, nos encontraremos ante una oportunidad histórica de compra de oro, ya que la emoción de los participantes  determinará a la gran mayoría a estar fuera de este mercado. 
Por lo tanto, en  las próximas semanas y meses seguiremos proyectando una tendencia bajista que llegará a los U$S 500-510 por onza como primer objetivo, y U$S 460-450 como un objetivo extremo, para luego nuevamente considerar el oro como una opción atractiva de inversión.