Entrevista: Panorama del mercado inmobiliario

¿Cuál fue el panorama que se percibió en el Salón del Mercado Inmobiliario?
Lo que se vio fue un mercado polarizado y segmentado, un fiel reflejo de lo que viene ocurriendo. O sea, un mercado que mira a los que tiene dinero. Los que siguen dominando la escena son los proyectos que apuntan a un target pudiente y no al que precisa sacar un crédito hipotecario.

¿Cómo ve al mercado inmobiliario?
Veo al mercado que poco a poco va entrando en condiciones de normalidad, que va dejando atrás las ventajas que obtuvo tras la crisis. Creo que va a comenzar a destinar parte de los capitales al desarrollo de emprendimientos no tan premium para captar más inversores y usuarios finales. Está comenzando a haber un corrimiento de la frontera aunque todavía no se ve demasiada construcción.

¿Qué barrios están en condiciones de recibir estos emprendimientos?
En Flores, Almagro, Chacarita, Colegiales comenzaron a lanzarse proyectos que no son tan Premium con precios más accesibles. En Almagro y Flores, se pueden conseguir por 1200 dólares el metro cuadrado a estrenar y por mil a través de un fideicomiso al costo. A su vez, en Boedo y Caballito se pueden encontrar propiedades nuevas entre 800 y 900 dólares a través de fideicomisos al costo.

¿Cuál es el público que busca estas propiedades?
En su mayoría son inversores chicos que buscan colocar su dinero. También, hay algunos usuarios finales que pueden esperar e ir pagando de a poco el departamento y en dos años tenerlo.

¿Cuáles son los barrios que ve con mayor potencial de crecimiento?
Los que mejor van a andar son Almagro, Villa Crespo, Colegiales (por el derrame de Belgrano y Palermo), Parque Chacabuco y Caballito en las zonas más alejadas de las partes más tradicionales. Un barrio que tiene mucho potencial y que aún no ha despegado es Parque Patricios. Allí, aún hay pocos emprendimientos, mucha tierra disponible y cuenta con buena accesibilidad y cercanía al centro.

¿Qué perspectiva tiene para los precios de las propiedades?
Los valores para el año que viene van a seguir aumentando mientras que siga habiendo crecimiento económico ya que va a continuar habiendo demanda. De cualquier forma, el incremento no va ser a los niveles de 25 por ciento anual como se venía dando hasta ahora sino que más o menos alrededor del diez por ciento. El nivel de escrituras va a seguir estando entre las noventa y cien mil por año.

¿Qué va a pasar con la demanda?
Mientras siga el crecimiento se va a mantener en los niveles actuales. Más aún si comienzan a funcionar los créditos hipotecarios.

¿Y con la rentabilidad?
Va a estar en términos más racionales. No va a haber tasas del 25 por ciento como hasta ahora pero se van a situar entre el 10 y el 15 por ciento.

El año que viene hay elecciones ¿cómo impacta esto en el mercado inmobiliario?
En este momento, la incertidumbre es más política que económica. El temor reside en qué puede llegar a pasar en un segundo gobierno de Néstor Kirchner, si va a haber un endurecimiento o no de los controles. La preocupación es más que nada por la posibilidad de un congelamiento de los precios de los alquileres. Eso está frenando el ingreso de un mayor flujo de inversiones y provocando que no llegue la cantidad que pudiera haber venido.