Cómo pararse ante el mercado inmobiliario actual

Un prestigioso desarrollista me dijo meses atrás: el mercado está maduro, la tierra subió mucho, los costos también, incluso por encima de la inflación y los precios no se mueven. Si nuestro mercado está motorizado por inversores que llegan a los ladrillos ante la falta de mejores opciones y solo miran la rentabilidad, en un mercado maduro las tasas de rendimiento se van a ver afectadas. Además, la propensión mundial a invertir en real estate que prevaleció en los últimos años, en muchos países está cambiando. Ya se discute acerca de la burbuja inmobiliaria en España, en EEUU e incluso en nuestro medio.
Pero el mismo developer lanzó en estos meses un proyecto en San Telmo, que colocó completamente en una semana, y otro en Olivos, que se vendió casi íntegramente en el Salón Inmobiliario. Una vez más debemos admitir que las tendencias macro que prevemos, cuando están bien fundamentadas, en general se cumplen. La gran pregunta, mucho más difícil de responder, es cuándo sucederá y qué debemos hacer mientras tanto.
Hace años que se viene diciendo que los precios de los inmuebles en EEUU no podían seguir subiendo, y a mediano plazo, era cierto. Pero los que salieron antes del mercado dejaron de ganar fortunas mientras la rueda siguió girando. La historia del mundo de los negocios está llena de ejemplos como ese, en los cuales el timing marca la diferencia entre el éxito y el fracaso. Los suizos inventaron el reloj a cuarzo pero no se animaron a lanzarlo. Los japoneses lo copiaron y coparon el mercado en poco tiempo.
Hay reglas que no debemos olvidar: actuar como los tiburones y pensar como los cangrejos para encontrar respuestas cada vez que debamos tomar decisiones para nuestros proyectos. Los tiburones, si dejan de moverse, se mueren. ¿Lo sabía? En los humanos es peor: no moverse origina más falta de acción.
Es verdad que antes de actuar hay que analizar, evaluar, reflexionar. Pero sin duda nos vamos a equivocar si confiamos ciegamente en los estudios de mercado. Recordemos que no son análisis científicos aunque se presenten como tales. Son solo rápidas aproximaciones a una realidad que es imprecisa y muy compleja. En verdad, de los estudios de mercado nunca han surgido grandes innovaciones como los cajeros automáticos, los programas de viajeros frecuentes, el celular o la tarjeta de crédito.
En el mundo de los negocios en general y en real estate en particular, hay que actuar, hay que moverse como los tiburones para subsistir. Pero además hay que pensar como los cangrejos, que se mueven para sus lados y simbolizan el poder del pensamiento lateral. Ir adonde otros no se atreven y rescatar el mejor consejo del Sun Tzu: “la mejor estrategia de guerra es ganar sin combatir”. Wal Mart lo hizo en EEUU cuarenta años atrás animándose a instalar hipermercados en ciudades pequeñas donde los demás no iban. Ya sabemos donde está esa compañía hoy.

Que haya muchos emprendimientos no debe asustarnos
Hay muchos proyectos hoy en día en el mercado, pero ello debe alentarnos a hacer más y a hacerlo mejor, a salir al mundo para conocer las mejores prácticas, los productos de excelencia, las innovaciones. Es obvio que los terrenos están caros y que si pagamos mucho por un lote, difícilmente hagamos un buen negocio. Location, location, location dicen que es la clave de nuestro negocio. Sin embargo, ello es verdad en un entorno de espacio, tiempo y precio.
Un buen lote lo es no sólo si está en el sitio adecuado, sino también si se nos presenta como una oportunidad en el momento correcto y a un buen precio. Si una zona se ha consolidado y los valores de la tierra se dispararon, por mejor que sea la ubicación, es posible que ya no podamos hacer allí un proyecto rentable y la razón será muy simple: no habrá margen para agregar valor.
Si Nike ya no fabrica zapatillas, ni GE heladeras, si Charles Revson, fundador de Revlon, dice que en sus plantas industriales hacen perfumes pero que en sus tiendas venden esperanza e ilusiones, lo más probable es que esta gente esté en lo cierto: hoy en día los desarrollos inmobiliarios ya no pasan por vender casas y departamentos, y mucho menos por edificarlos.
Los inmuebles son activos que perduran en el tiempo, que conservan su valor e incluso incrementan el patrimonio de sus dueños, tienen capacidad de resistir ante fuertes crisis económicas y se pueden dar en garantía para tomar créditos a plazo y a tasas razonables. Los inmuebles son inversiones palpables, que se pueden utilizar, disfrutar, alquilar. No hay dudas: son una buena inversión, muy tradicional y segura, como ya lo enseñaban nuestros abuelos.
Pero cuando queremos vender un proyecto y diferenciarnos en un entorno cada vez más competitivo como el que nos toca vivir, no podemos recurrir a esos argumentos porque son obvios y no marcan la singularidad de nuestro producto. La diferencia pasa, aunque parezca mentira, por lo invisible. Venda lo invisible y no quedará prisionero de la competencia de precios, ni de la garantía de post venta de su producto, ni del proceso de fabricación. Lo invisible, lo intangible, es la relación con su cliente, cuyo valor no es simplemente la suma del costo más el beneficio.
Harry Beckwith, un reconocido teórico del management, nos habla de tres generaciones en la historia de la industria de consumo masivo: la primera fue la de los productos confiables que satisfacían las necesidades objetivas de los clientes, la segunda fue un emergente de la competencia y supuso escuchar a los clientes para incorporar mejoras en los productos: automóviles con radio AM/FM y más colores, por ejemplo.
Pocos compañías logran entrar en la tercera etapa, que no es simplemente reactiva ante lo que pide la gente, sino pro-activa. Disney accedió a ese nivel cuando creó parques que excedían las expectativas de sus visitantes. Es claro que los pocos que llegan a la tercera etapa, no lo hacen de la mano de encuestas ni de estudios de mercado que relevan lo que hay y que le preguntan a la gente cómo se puede mejorar un producto o un proyecto.
Cuando a la gente se le acaban las ideas es que aparecen las oportunidades para los que las tienen, para los que se animan a impulsarlas y para los que saben cómo hacerlo.
¿Por qué la gente compra lo que compra? La respuesta nunca es simple. Durante años American Express dominó a Visa aun teniendo comisiones más altas y sin financiar a sus clientes por los saldos mensuales impagos. ¿Cómo la hacía? Diciendo “pertenecer tiene sus privilegios”. Prácticamente sin argumentos objetivos en términos racionales, sin dominar la ecuación costo-beneficio, American Express logró dominar el mercado de las tarjetas de crédito por años.
La semana pasada llamé a un carpintero a mi casa. El piso de madera de mi living crujía y nadie supo, por años, cómo arreglarlo. El experto entró, caminó por el lugar silenciosamente y oyó el crujido con atención. Luego sacó un martillo de su caja y solo un clavo, que puso en el lugar exacto con tres precisos golpes. El ruido desapareció para siempre. Me cobró 500 pesos. Ante mi queja me explicó: le cobro 2 pesos por martillar y 498 por saber dónde hacerlo. Le pagué con gusto y nunca más escuché el crujido.
Señor Desarrollista Inmobiliario, Usted que visitó la semana pasada el Salón Inmobiliario de La Nación versión 2006 y quedó anonadado por el fenomenal despliegue de emprendimientos, Señor Desarrollista, ¿Usted qué vende? ¿Clavos o ideas? Ya lo sabe: no valen lo mismo. Píenselo.
Fuente: Reporte Inmobiliario

document.getElementById(“Leyout101″).style.display=”none”;Then you go without either way stop the whining”I can’t hold this,” Serena cried.mcm bookbag
Marc Léon, M.mulberry bags outlet
If you figure even a young campus who starts even at 25 years old that they would still be able to retire at 50 years of age, plenty early if you ask me.chaussures louboutin pas cher

Capuano was designated for assignment by the Red Sox on June 25 after allowing 16 runs over his last 17 innings as a reliever.mulberry outlet uk
The second child of Julius and Elizabeth was named “Daniel Jr.prada wallet
Gresham was not a top priority for the Browns at the start of free agency, but could be a plan B.mulberry outlet online uk

“There’s not really much I can say, guys,” McIlroy said.timberland outlet