Research de la semana: Informe sobre bancos

En julio el saldo de préstamos del sistema financiero al sector privado verificó un incremento de 2,5% ($1.700 millones), siendo motorizado tanto por el accionar de los bancos privados como por las entidades financieras públicas. Mientras que en los bancos privados los créditos destinados al sector privado crecieron 2,3% ($1.100 millones), en la banca pública el incremento registrado fue de 2,8% ($500 millones).
En un escenario de crecimiento del nivel de actividad económica, las financiaciones asociadas a los sectores productivos exhibieron un marcado dinamismo. Los adelantos en cuenta corriente se expandieron $600 millones, alcanzando un crecimiento de 6,2% en el mes. Por su parte, en el período los préstamos instrumentados mediante el descuento de documentos crecieron 3% ($400 millones). Asimismo, los créditos destinados a la financiación y pre-financiación de exportaciones observaron un marcado incremento mensual (4,4%, $250 millones), acumulando un crecimiento de $2.000 millones en los primeros siete meses de 2006.
Por su parte, las tasas de interés para empresas se mantuvieron estables en el mes. En este marco, las favorables proyecciones de crecimiento económico plantean un escenario propicio para que continúe el marcado aumento de este tipo de financiaciones en lo que resta del año.
Las distintas líneas crediticias más asociadas al consumo de las familias presentaron una dinámica heterogénea en el mes. Por un lado, los préstamos personales crecieron 4,9% ($500 millones) en julio, valor que se extiende hasta 5,4% ($500 millones) si se ajusta por la constitución de fideicomisos financieros. Sin embargo, las financiaciones mediante tarjetas de crédito cayeron 2,5% en julio, por segundo mes consecutivo (si se ajusta por la constitución de fideicomisos financieros el descenso se reduce a 1,8%).
La continua recuperación del nivel de empleo y del salario real de los trabajadores amplia la capacidad de endeudamiento de mediano plazo. En este sentido, los préstamos prendarios registraron un incremento de 0,8% en julio, cifra que se extiende a 3,8% si se ajusta por la constitución de fideicomisos financieros. Por su parte, los préstamos hipotecarios exhibieron el ritmo de crecimiento mensual más elevado desde la crisis de 2001-2002, expandiéndose 2,2% en julio y acumulando un crecimiento de 7% (13%a.) en lo que va de 2006. En este contexto, se remarca que las nuevas colocaciones de créditos hipotecarios ascendieron a $350 millones en julio, valor superior al promedio de 2005 (ver Gráfico 3). En el mes, partes iguales de los nuevos préstamos hipotecarios fueron otorgados por los bancos privados y los oficiales.
Los recientes cambios normativos impulsados por el BCRA contribuyen a promover el financiamiento hipotecario destinado a las familias. En este sentido, se flexibilizó la exigencia de capital para préstamos hipotecarios (vivienda única, familiar y de ocupación permanente) de hasta $200.000, incentivando la financiación de 100% de su valor y de 90% cuando el monto se encuentre por encima de $200.000 y hasta $300.000. Asimismo, la normativa implementada por el BCRA también alienta a las entidades financieras a incluir en la  evaluación de la capacidad de pago de los deudores los recibos de pago de alquiler, pago de servicios públicos, entre otros, en línea con la recomendación de implementar sistemas de screening y modelos de credit scoring para evaluar el otorgamiento de los créditos.
La creciente actividad del sector productivo, además de motorizar las líneas crediticias tradicionales, incentiva a las empresas a utilizar fuentes alternativas de financiamiento de mediano y largo plazo como el leasing. El saldo de recursos bancarios canalizados mediante el mecanismo de leasing a empresas superó $1.900 millones en julio, 4,1% ($70 millones) por encima del mes anterior  y  acumulando un aumento de 37% en el año ($500 millones).
La evolución del financiamiento bancario es consistente con el crecimiento de los sectores más dinámicos de la economía. En este sentido, la expansión del saldo de financiaciones a empresas en julio estuvo principalmente explicado por la industria, seguido por la producción primaria de bienes. En este contexto, actualmente ambas ramas de la actividad concentran 58% del saldo total del crédito destinado a empresas4. Por su parte, los préstamos orientados al sector servicios también evidenciaron un significativo dinamismo, creciendo su participación en 0,3 p.p. (hasta 23% del total), mientras que los sectores de comercio y construcción redujeron ligeramente su participación relativa.
La banca profundiza el proceso de crowding-in del crédito privado, en un marco de sostenida reducción en su exposición al sector público. Está dinámica está siendo incentivada principalmente por la normativa implementada por el BCRA y la solidez macroeconómica.
Entre otros lineamientos, se destaca que actualmente la exposición de cada entidad financiera al sector público no puede superar 40% de su activo total, mientras que, a partir de julio de 2007 este límite se reduce a 35% del activo total. En este contexto, la ponderación de los activos del sector público6 en cartera de las entidades financieras registró en julio un descenso de 1,3 p.p., hasta alcanzar un nivel de 25,7% del activo total (27,9% del activo neteado).
De esta forma, esta ponderación acumula una caída anual de 8,3 p.p. A diferencia de lo registrado en los últimos meses, en julio la reducción en la exposición al sector público estuvo liderada por las entidades oficiales, grupo de bancos que verificó una merma mensual de 1,9 p.p. hasta alcanzar 29,7% del activo total (32,9% del activo neteado). Para la banca privada la reducción mensual en la exposición al sector público también fue significativa (1 p.p.), hasta representar 23,1% del activo total (24,7% del activo neteado).
En julio se registró una reducción de $190 millones en los activos líquidos de las entidades financieras, evolución principalmente impulsada por el descenso en las disponibilidades ($570 millones) y en la liquidez en cuenta corriente del BCRA ($100 millones). No obstante lo anterior, estos movimientos fueron parcialmente compensados por el incremento en los pases activos contra el BCRA ($470 millones). Este comportamiento sumado al crecimiento de los depósitos condujo a que en julio el ratio de liquidez del sistema financiero descendiera 0,4 p.p., hasta 21,8%. Con referencia particular al grupo de bancos privados, durante julio su indicador de liquidez registró una caída de 1,5 p.p. hasta alcanzar un nivel de 20,3%, movimiento principalmente asociado a las menores disponibilidades.
Adicionalmente, el sistema financiero aumentó su tenencia de títulos del BCRA en aproximadamente $930 millones en julio. Si se consideran estos valores entre los activos líquidos del sistema financiero, el ratio de liquidez del sistema financiero se mantuvo estable en 36,3%, mientras que en el grupo de entidades financieras privadas alcanzó 41,2% en julio, 1,1 p.p. menor que el valor verificado el mes anterior.
El incremento en los depósitos bancarios constituyó la principal fuente de recursos del sistema financiero: en julio los depósitos totales aumentaron 1,7% (casi $2.600 millones). En un contexto en el cual la recaudación tributaria nacional indujo una transferencia de fondos privados a públicos, más de la mitad del aumento en las colocaciones totales estuvo explicada por las imposiciones oficiales (crecieron 3,8%, más de $1.400 millones). Por su parte, los depósitos privados aumentaron $1.200 millones durante julio, siendo más de 90% de estas nuevas colocaciones destinadas a los bancos privados, grupo que mantiene algo más de dos terceras partes de las imposiciones privadas totales.
En particular, las imposiciones a plazo se expandieron 1,1% ($550 millones), superando el incremento de 0,9% (casi $500 millones) de las colocaciones a la vista. De esta manera, en el acumulado de 2006 los depósitos a plazo han presentando una significativ
a evolución, alcanzando a representar 43% de los depósitos totales del sistema financiero, aún por debajo del promedio verificado en precrisis (64%). En este sentido, y con el objetivo de extender el plazo de maduración de las colocaciones, el BCRA incrementó (con vigencia a partir de agosto de este año) en dos puntos porcentuales el encaje de los depósitos a la vista en pesos (de 17% a 19%) y eliminó el encaje de los depósitos a plazo en pesos desde 180 días de plazo residual.
Con referencia particular al grupo de entidades financieras privadas, las colocaciones totales crecieron 0,7% ($550 millones) en julio. Este movimiento estuvo explicado en su totalidad por las imposiciones privadas, ya que los depósitos del sector público registraron un ligero descenso. Respecto a las colocaciones privadas, los depósitos a plazo fijo exhibieron un aumento de 3,4% mientras que las colocaciones a la vista descendieron 0,4 p.p.
Durante julio el sistema financiero realizó pagos al BCRA por $126 millones en el marco del esquema comúnmente denominado de matching (aproximadamente dos tercios correspondió a bancos públicos). Asimismo, en agosto y septiembre las entidades financieras (tanto privadas como públicas) cancelaron deudas con el BCRA por casi $400 millones por igual concepto, cifra que asciende a $6.370 millones entre enero y septiembre de 2006. En este sentido, un banco canceló la totalidad de su deuda con el BCRA en septiembre, por lo que a principios de ese mes sólo dos entidades financieras mantenían deudas pendientes con el BCRA por matching, con un saldo remanente de pasivos por $5.530 millones (capital).
En julio el descalce de moneda extranjera (activos menos pasivos) en el sistema financiero presentó una leve reducción, alcanzando un nivel de US$3.500 millones. Por su parte, en términos del patrimonio neto este descalce verificó una merma de casi 1 p.p. hasta un nivel de 35%, impulsado por el incremento de la solvencia del sector. Esta caída se debió a un incremento del pasivo en moneda extranjera (US$220 millones), explicado en gran medida por la expansión de los depósitos, si bien existió una cancelación de ON con el exterior en el mes. Por su parte, el crecimiento del activo en igual moneda (US$200 millones) compensó parcialmente este efecto, movimiento principalmente asociado a los incrementos en la liquidez en cuenta corriente del BCRA y en las financiaciones en moneda extranjera.