Los departamentos usados subieron en diez barrios porteños

Así, los aumentos en el precio del metro cuadrado que eran comúnes a casi toda la ciudad el año pasado, ahora se produce en forma selectiva en algunos barrios. Y hasta en algunas zonas, los precios bajan.
Tres factores parecen impulsar este cambio en la tendencia inmobiliaria: la aparición de una gran cantidad de departamentos nuevos, la escasa oferta de usados y la menor predisposición de a aceptar aumentos por parte de los compradores.
Por eso, en algunos barrios donde se ve un menor movimiento de emprendimientos nuevos, aumenta el valor de los departamentos usados.
Con el promedio de los precios mínimos que se registran en cada barrio como parámetro, el informe de Reporte Inmobiliario muestra que Parque Avellaneda, donde no hay grandes proyectos de construcción, encabeza el ránking de barrios con mayor revalorización: los usados subieron un 20% desde diciembre, cuando el costo del metro cuadrado era de US$ 500.
Le sigue Nueva Pompeya, donde los valores mínimos subieron un 18,2% en el primer semestre. Allí el valor del metro cuadrado pasó de US$ 550 a US$ 650.
También en Recoleta, donde no existe el metro cuadrado libre para edificar el revalúo de los usados parece no tener freno. Si se consideran los rangos de precios máximos, se ve un incremento del 6,3% en el metro cuadrado, de los US$ 1.600 de diciembre a los actuales u$s 1.700.
San Telmo mostró alzas en el rango de precios mínimos del 7,6% (US$ 790 en diciembre pasado contra los US$ 850 actuales) y un 5% en el máximo (US$ 1.000 contra US$ 1.050).Este barrio se ve beneficiado por el fuerte interés de los turistas.
También hay bajas
Del otro lado aparecen Barrio Norte y Belgrano, dos de las zonas donde los desarrolladores pusieron el ojo para levantar torres de viviendas. Allí no hubo movimiento de precios, que se mantuvieron en u$s 1.100 y u$s 1.000 respectivamente.
Pero la sorpresa aparece en dos de las zonas de mayor explosión edilicia de los últimos meses, como Saavedra y Villa Urquiza, donde se refleja una baja del 3,2% y 4,8%, respectivamente.
Hacia adelante, la tendencia parece mantenerse. Según el informe, los inmuebles chicos, de hasta 3 ambientes, seguirían subiendo porque se utilizan fundamentalmente como inversión y resguardo del capital. En los más grandes, en cambio, se ve un freno y continuarán así.
De hecho, la consultora destaca que ya no se consigue ningún departamento usado de dos o tres ambientes por viejo que sea por menos de u$s 600 el m2, excepto en monoblocks.