Morita entra al negocio inmobiliario junto a un grupo de empresarios

Dentro de los últimos en esta larga lista, está Norberto Morita, el ex CEO de Quilmes (cuando era controlado por la familia Bemberg), y actual mandamás del fondo de inversión Southern Cross, dueño en el país de Compañía General de Combustibles, Laboratorios Northia y la empresa de artículos de limpieza The Value Brand Company.
Morita es la cara visible de G6 (Grupo Seis) un nuevo desarrollador que nació con un negocio puntual, en el que invertirán 25 millones de dólares: levantar un complejo de oficinas AAA (premium) sobre un terreno de 21.000 metros cuadrados (m2) ubicado en el cotizado Barrio Parque, entre Ortiz de Ocampo, la Avenida Figueroa Alcorta y Jerónimo Salguero.
Junto al titular de Southern Cross estarán otros cinco empresarios que debutarán en el rubro con este proyecto. Entre ellos están Martín Goldstein, propietario de una cabaña de la raza Brangus y presidente de la Asociación Argentina de Brangus y Miguel de Larminat, un ingeniero industrial y hombre de negocios franco-argentino que ocupó puestos jerárquicos en bancos, fue parte del Grupo Bemberg entre 1986 y 1991 y hoy tiene un resort en San Martín de los Andes.
También, Alberto Hojman, presidente y uno de los propietarios de la firma de artículos para el hogar BGH; José Ignacio Miguens, prestigioso arquitecto y pariente de los Miguens Bemberg; y Daniel Oks, economista principal de la sede regional del Banco Mundial en Buenos Aires e integrante de una familia de larga trayectoria en la construcción industrial.
“En principio el consorcio nació específicamente para llevar adelante este proyecto; pero está claro que si nos va bien y nos entusiasmamos podremos seguir adelante, aunque por el momento no tenemos nada concreto en vista”, señaló Miguens.
El aporte de capital de los socios será en porciones iguales –lo mismo ocurrirá con las ganancias–, aunque tendrá algunas particularidades. Por ejemplo, se acordó en forma expresa que, a menos que se torne muy necesario, no se tomarán créditos.
Además, el proyecto no se realizará en etapas para financiarlo, sino que el dinero se desembolsará en conjunto. Pese a esto, ya se vendió el 86% del módulo II.
En el desarrollo –que llevará el nombre de Working Ocampo– está prevista la construcción de cuatro edificios de siete pisos cada uno, con oficinas que irán de los 70 a los 500 m2 cada una. En total habrá 116 oficinas.
El valor de venta del metro cuadrado oscilará entre los u$s 2.500 y u$s 3.000, lo que estará marcando un tope dentro del mercado.
Además, se levantará un quinto módulo, donde se ubicarán cuatro salas de reuniones, que estarán conectadas con el restaurante y la pileta climatizada, en la terraza del edificio.
En total, la obra tendrá cerca de 20.000 m2, de los cuales 12.000 serán de oficinas.
Para construir Working Ocampo, el G6 compró en terreno donde durante años funcionó una concesión de canchas de tenis.
Hasta el momento, quienes se inclinaron hacia esta nueva propuesta son empresas chicas o unipersonales, como estudios de abogados o arquitectura, y no grandes empresas.
De acuerdo a las estimaciones de G6, las obras deberían comenzar en junio, en tanto que todo estaría listo para cortar las cintas 18 meses después.