Acciones preferentes: una opción interesante para quienes buscan estabilidad y renta

Desde la creación de este particular instrumento, los fondos de pensión, bancos y diversas instituciones financieras fueron sus exclusivos demandantes. No obstante, la búsqueda de muchos inversores particulares de un ingreso seguro, regular y atractivo está cambiando el mercado.
Las acciones preferentes son un híbrido entre las acciones ordinarias y los bonos. Son acciones pero se asemejan más a los bonos, ya que pagan un cupón fijo y su variación de precio fluctúa alrededor del valor nominal de emisión.
Estos papeles tienen un dividendo fijo en forma de cupón que no está ligado al desempeño del emisor, como sí lo están en el caso de las acciones ordinarias. Esto hace que las acciones preferentes no se aprecien tan rápidamente ante buenos resultados del emisor como sí ocurre con las acciones comunes, sino que su precio tiene más relación con la evolución de las tasas de interés.
Una empresa pueda optar por emitir acciones preferentes con distintas características:
Acumulativas: Si por alguna razón los dividendos no son pagados en tiempo y forma en el momento que la compañía vuelva a obtener ganancias en resultados operativos, se deberán pagar los dividendos correspondientes a ese período y a todos los anteriores en que no se ha pagado.
Convertibles: Permiten a su tenedor convertirlas en acciones ordinarias ante la ocurrencia de algún factor predeterminado. Esto puede llevarse adelante luego de un determinado período de tiempo y generalmente está ligada al valor de mercado de las acciones ordinarias.
Participativas: La mayoría tiene un dividendo fijo que no cambia aunque puede tener un pago adicional si el directorio de la compañía emisora así lo determina.
Redimibles: la mayoría es redimible o “llamable”. Esto significa que el emisor puede re-comprarlas a su precio nominal.
Perpetuas: Son símil de deuda perpetua. Las mismas sólo pueden llegar a su maturity o dejar de existir ante un retiro, o llamado por parte del emisor, obviamente contra el pago del capital prestado.
Esta alternativa de inversión ofrece en ocasiones, la posibilidad de obtener ganancias de capital. Esto sucede cuando cotizan por debajo de la par, ya que a la fecha de “call”, debe ser rescatada al valor nominal.
La compra de las acciones preferentes se realiza “flat”, lo que significa que no incluye los intereses generados desde que el último dividendo ha sido pagado. De todos modos, en el mercado se conocen con exactitud esa cantidad de días, que representan indirectamente los dividendos acumulados.