Comprar del pozo rinde 40%

No es que quieran desplazar a los arquitectos del negocio. Todo lo contrario. “Le queremos quitar el trabajo que las inmobiliarias conocemos al dedillo”, explicó Héctor D’Odorico, dueño de la inmobiliaria homónima, y que lleva adelante siete emprendimientos bajo esta metodología. “Ahora, los brokers pasamos a ser actores, y hay muchos motivos por los que podemos garantizar negocios exitosos”, agregó.
Entre los más importantes sumó “la gran cartera de clientes de la que dispone una inmobiliaria y sobre todo el know how para desarrollar emprendimientos exitosos en el momento y el lugar indicados”, dijo. Sin embargo, agregó que la idea de que las inmobiliarias encabecen un proyecto de inversión no significa que se deban excluir a otros actores importantes del negocio.
“Los arquitectos son fundamentales para llevar adelante un emprendimiento, además del administrador fiduciario, que se encargará de darle un marco jurídico al negocio”, explicó el broker a Infobae.
Las inmobiliarias que se lanzaron al negocio de armar proyectos que incluyan la construcción de edificios son las más importantes. Tizado, Toribio Achával, Bullrich, Castex (en countries) y D’Odorico son las primeras que se direccionaron a seducir a los inversores que todavía no confían en dejar su dinero en otras instituciones financieras.
Lo que parece disputarle a otros actores de este negocio es el fideicomiso, que se arma para que exista una salvaguarda patrimonial del dinero de todos los que integran una sociedad que se hará cargo de levantar la obra. La operación parece sencilla pero no siempre está garantizada la ganancia.
El negocio se origina por un agente inmobiliario, que deberá tener como requisito ser un operador conocido y tradicional del rubro. Se encargará de reunir una veintena de clientes que hayan operado por lo menos una vez con la inmobiliaria y que, previa presentación del proyecto, aceptan aportar capital para construir un edificio.
“Generalmente, los inversores entran con el 20 o el 30% del valor de un inmueble, y luego van aportando el resto en cuotas mensuales hasta la finalización de las obras del edificio, que nunca superan los 24 meses”, dijo Toribio Achával (h.), de la inmobiliaria homónima y con diez emprendimientos de esta naturaleza en marcha.