Cauciones, una forma interesante de colocar dinero a corto plazo y con bajo riesgo

La caución bursátil se establece en un contrato que consiste en la compra de títulos al contado y su venta a un mayor valor, a término. En este contrato interviene el mercado de valores garantizando la operación y constituyéndose en depositario de los títulos, objeto del negocio.
En modo más resumido, el caucionante prestatario vende al contado los valores que se le aceptan en caución y compra los mismos para un vencimiento futuro. Para el dador de dinero es una compra de contado y simultáneamente una venta a plazo de los valores caucionados.

El precio de venta al contado es inferior al de cotización y resulta de la aplicación de aforos, además el precio de venta a plazo supera el de venta al contado.
Los aforos son porcentajes que establece el mercado de valores y que se aplican sobre el valor de los cierres de contado, del día anterior en los títulos a caucionar. Dicho aforo o porcentaje varía según el tipo de título de que se trate.
La tasa de interés se fija en función del call interbancario y del plazo de la operación.

En la opinión de Guillermo Wilhelem de Solfin Sociedad de Bolsa, en la actualidad las cauciones no tienen tanta demanda porque otorgan una tasa de interés relativamente baja (alrededor del 4%).
Las cauciones pueden hacerse sobre títulos públicos y sobre títulos privados. Durante la vigencia del contrato las especies que respaldan el mismo permanecen depositadas en el mercado.

El plazo máximo para esta operación es de 90 días. “Antes podían hacerse cauciones de un día, hoy no el mínimo es de 7 días”, explica Wilhelem.
Si al fin del plazo estipulado el préstamo no es reembolsado por quien lo tomo, los títulos se liquidan pagándose con su producto, la deuda. Si queda un remanente, el mismo se reembolsa al dueño de los títulos.

Diariamente en función de la cotización de los títulos se evalúa el monto depositado en garantía. Si se produce una baja en la cotización, el tomador o deudor, debe entregar mayor cantidad de títulos para cubrir  la garantía. Si no lo hace dentro del plazo estipulado, se venden los títulos y se cancela la operación.
Para el tomador esta es una forma ágil de financiamiento con una tasa de interés menor a las del sector financiero tradicional, una opción distinta, tanto para el tomador como para el colocador, quien cuenta con otra alternativa que le permite depositar los fondos a corto plazo, si bien las tasas de retorno son bajas, la ventaja es que casi no tiene riesgo.